Objetivos

Como Sociedad, todos los miembros que formamos parte, estamos comprometidos con los objetivos que señalan nuestros estatutos.

 

Estos son, eminentemente científicos, culturales y educativos:

Recoger, canalizar y fomentar el interés que existe en lo que respecta tanto al estudio científico de los hongos y setas, como a la investigación de sus aplicaciones gastronómicas, médicas o de cualquier otro tipo

Dedicar especial atención a la toxicología micológica con objeto de prevenir, mitigar y reducir los posibles envenenamientos que se produzcan por la ingestión de hongos tóxicos o venenosos 

Establecer relaciones de colaboración con los Organismos de la Administración, y otras Entidades Científicas y Culturales de tipo público y privado, cuando ello constituya un medio de alcanzar los objetivos propuestos

Mantener contacto e intercambiar información y publicaciones con las organizaciones o asociaciones micológicas existentes tanto en España como en el resto del mundo

Historia de la Sociedad Micológica de Madrid

Son ya 50 años los que lleva nuestra Sociedad funcionando, aunque fue en el otoño de 1972 (hace 53 años) cuando comenzamos la andadura, es mucho tiempo y han sucedido por ley de vida cambios en las personas, algunas ya no se encuentran, y entre nosotros hay nuevas caras que nos rejuvenecen. Aunque hayan pasado estos años, seguimos con muchas dudas sobre nuestra micobiota, el saber con exactitud las setas que encontramos en nuestros bosques y campos no es fácil. La Ciencia ha encontrado una nueva herramienta de apoyo a la determinación, que es la biología molecular, ya no hay un trabajo científico que se publique que no lleve arboles filogenéticos en sus páginas. Por ello, poco a poco vamos conociendo mejor nuestras se- tas, y el número de especies se multiplica. Ahora la Sociedad Micológica es más necesaria que nunca y estimo que perdurará en el tiempo, con la importante misión de clasificar bien las setas y evitar intoxicaciones en el gran público.

Desde las ciudades, y sobre todo de las grandes urbes, se ha perdido por parte de sus habitantes el contacto con la Naturaleza, y hay que enseñarles cómo hay que recoger las setas en el campo y el respeto a todos los seres vivos de nuestros bosques, incluso a las setas no comestibles, pues tienen su función en el ecosistema.

A continuación, vamos a narrar la historia de nuestra Sociedad aportando los datos más importantes reflejados en sus boletines, que indicamos a continuación:

Esta es la Historia de estos primeros 50 años de nuestra Sociedad 

Los inicios de la popularización de la Micología en Madrid

 

En 1972, se realizó la “Primera Exposición de Hongos (setas) de Madrid”, a iniciativa de los que poco después fueron los fundadores de la Sociedad Micológica de Madrid, en 1975. La primera exposición se realizó en un local del C.S.I.C. de Madrid

Primera exposición de Hongos de Madrid redimensionada y comprimida
Cartel de la 1ª Exposición de Hongos (setas) de Madrid.

La historia de estos primeros momentos la cuenta Francisco De Diego Calonge en el Boletín de 1997, con motivo del 25 aniversario de esta primera exposición, que reproducimos a continuación:

«Sucedía allá por el otoño de 1972, cuando un buen día pasó a visitarme el Dr. D. Álvaro Zugaza Bilbao. En aquel entonces yo me encontraba trabajando en la famosa “sala blanca” de la Cátedra de Botánica de la Facultad de Farmacia de Madrid, donde mi querido y admirado profesor D. Salvador Rivas Goday había destinado para mí un espacio. Hacía cuatro años que yo había regresado de disfrutar de una estancia de tres años en la Universidad de Bristol (Inglaterra), donde trabajé sobre hongos fitopatógenos y sus relaciones con las correspondientes plantas huéspedes u hospedantes. Me encontraba solo, pero muy contento por el recibimiento y trato de igualdad que me dispensaban todos los compañeros, desde D. Salvador hasta el famoso Demetrio, que era un fenómeno como re- colector de plantas para estudio y conservación en herbario. Y lo que era muy importante, al lado de docenas de alumnos con gran interés y ganas de conocer cosas nuevas.

Como es natural, de poco me sirvió mi experiencia en el campo de la fitopatología micológica para el estudio y clasificación de las setas. En estos cuatro años trabajé en solitario como autodidacta, hasta conseguir atraer la atención de los que más tarde serían buenos micólogos, como son los casos de Margarita de la Torre, Gabriel Moreno, Marite Tellería, Antonio Ortega, etc.

Ya está bien de hablar de mi persona; voy a retomar el tema central de este artículo: la Sociedad Micológica. Hasta entonces no se había realizado en Madrid, que yo sepa, ninguna exposición de setas cara al público. Pues bien, a los pocos minutos de conversación con el Dr. Zugaza, éste me preguntó: “¿Qué te parece si organizamos una exposición de setas?” Y o no sabía qué contestar, pues mi experiencia en estos quehaceres era completamente nula. Pero, de hecho, la idea me atraía, aunque le mostré mi preocupación. Daba la coincidencia de que aquel otoño de 1972 estaba siendo enormemente lluvioso y salían setas por todas partes.

Total, que iniciamos los preparativos (aunque en honor a la verdad quien llevó a cabo el 99 por 100 de la organización fue el Dr. Zugaza, pues no en vano, por su origen, experiencia y gran entusiasmo por los hongos, disponía de conocimientos y amigos en toda la geografía hispana), y con la valiosísima aportación de los miembros de la Peña Micológica “Santa Cruz” de Galdácano realizamos la 1 Exposición de Hongos de Madrid, que tuvo lugar en el Instituto de Óptica “Daza Valdés”, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas, situado en la calle de Serrano, 121, durante el mes de noviembre de 1972. Por supuesto que esto fue posible gracias a la gestión personal del Dr. Zugaza con su buen amigo el Dr. D. Lorenzo Plaza, a la sazón Director del mencionado Instituto de Óptica. En resumen, que, para empezar, la 1 Exposición de Hongos de Madrid fue todo un éxito, tanto en especies expuestas como en asistencia de público. Se reunieron alrededor de 300 especies, y la afluencia de personas fue incesante durante los tres días que se mantuvo abierta.

La inolvidable experiencia vivida nos estimuló a continuar realizando exposiciones, aunque las lluvias otoñales nos abandonasen, como así sucedió en años sucesivos. Sin ir más lejos, el otoño de 1973 fue tan seco que a duras penas se podía ver alguna seta en la provincia de Madrid, como no fuera en algún parque o jardín regado artificialmente. Por eso, para conseguir material para la II Exposición tuvimos que lanzar un SOS a nuestros amigos de Vizcaya, Guipúzcoa, Álava, Barcelona, Asturias, y acudir personalmente a Galicia, y gracias a todos conseguimos reunir 260 especies en esta segunda edición, algo impensable quince días antes. Gracias a la ayuda de nuestros amigos del Norte, todo fue posible».

Las siguientes exposiciones, de la II a la IX, ambas inclusive, se celebraron en la Facultad de Farmacia de Madrid, y a partir de la X, en el Real Jardín Botánico.

Volviendo a los orígenes, debemos distinguir entre iniciación de actividades micológicas en Madrid, que como acabamos de recordar tuvieron lugar en 1972, y creación o fundación de la Sociedad como tal, que, a efectos legales, es decir, con Junta Directiva, Estatutos, etc., fue en 1975.

Como consecuencia del éxito de las sucesivas exposiciones, se fue consolidando una creciente afición que demandaba la creación de una asociación, con una sede o local social, que atendiese las dudas e inquietudes de los numerosos madrileños o vecinos de Madrid que se encontraban con setas y no sabían dónde acudir para conocer si eran comestibles o venenosas. Todo ello, unido a la necesidad de conocernos y aglutinarnos con vistas a ayudar- nos mutuamente, nos motivó para proponer ante las autoridades correspondientes la creación de una sociedad micológica. De esta forma, nos reunimos una tarde en un restaurante de El Pardo y decidimos fundar la Sociedad Micológica Castellana.

En 1976 se imprimió el primer boletín, que entre otras cosas recoge las actividades de la Sociedad en 1975, así como una carta del presidente y la composición de la primera Junta Directiva

La fundación de la Sociedad Micológica Castellana

Como consecuencia del éxito de las sucesivas exposiciones, se fue consolidando una creciente afición que demandaba la creación de una asociación, con una sede o local social, que atendiese las dudas e inquietudes de los numerosos madrileños o vecinos de Madrid que se encontraban con setas y no sabían dónde acudir para conocer si eran comestibles o venenosas. Todo ello, µnido a la necesidad de conocernos y aglutinarnos con vistas a ayudarnos mutuamente, nos motivó para proponer ante las autoridades correspondientes la creación de una sociedad micológica. De esta forma, nos reunimos una tarde en un restaurante de El Pardo y decidimos fundar la Sociedad Micológica Castellana.

En 1976 se imprime el primer boletín, que entre otras cosas recoge las actividades de la Sociedad en 1975, así como una carta del presidente y la composición de la primera Junta Directiva.

Historia de la Sociedad Micologica de Madrid
Simpático dibujo realizado por D. Alfonso Mena, entonces Presidente de la Sociedad Catalana de Micología, en el que de forma gráfica se plasma la gran ayuda recibida desde el principio por nuestros excelentes amigos vascos y catalanes

La Carta del presidente Dr. Zugaza decía:

 

“BIENVENIDA, ¡Queridos consocios! No he dudado ni por un momento que estáis ansiosos de escuchar las palabras de vuestro muy amado Presidente. Pero la imposibilidad de encontrar un local lo suficientemente grande para albergaros a todos, la resistencia de parte de los miembros de la Junta Directiva a ofrecernos un vino de honor al terminar tan grandioso acto, y mi natural e incontenible deseo de plasmar en este valioso pergamino la primera página de nuestra historia, me obligan, a pesar de mi conocida timidez y gran modestia, a salir a la palestra para comunicaros algo que todos vosotros estabais deseando oír. Nuestra Sociedad es un hecho. ¡Viva la Sociedad Micológica Castellana!

Para cumplir con los fines de nuestra Sociedad, que como sabéis son el estudio de los hongos y la difusión de estos conocimientos micológicos, no será necesario, una vez conseguida la debida autorización oficial para la constitución de la Sociedad, el disponer de un local de reunión y de los correspondientes medios de trabajo, ya que de antemano contábamos con la buena voluntad y entusiasmo por parte de todos.

Gracias a las facilidades que nos ha dado D. José Antonio Matji, que en esta Junta quiere expresarle desde aquí nuestro agradecimiento, tenemos ya un local situado en la calle de Hermosilla, 97, 2º, que reúne las ventajas de tener un fácil acceso, pues está a pocos metros del Metro de Goya y del Parking de la Avenida de Felipe II, y un precio reducido de alquiler; tres mil pesetas mensuales.

Como medios de trabajo esta Junta ha decidido la adquisición de algunos de los libros de setas más conocidos en idioma castellano y francés, que juntamente con los ejemplares donados por sus autores y consocios Francisco de Diego Calonge, Mariano García Rollán y Roberto Lotina constituyen la semilla de nuestra futura biblioteca. A todos ellos ¡muchas gracias!

Contamos también con un magnífico microscopio triocular, adquirido mediante la aportación de los componentes de nuestra primera Junta Directiva y propiedad de los mismos. Mediante este microscopio podremos incluir en las enseñanzas teórico-prácticas, un pequeño cursillo de microscopía aplicada a la determinación de los hongos, que creemos será bien acogido por todos.

En la clasificación de los hongos está jugando un papel cada día más importante, la observación de las reacciones coloreadas que se producen mediante la aplicación de ciertos reactivos químicos directamente sobre las distintas partes del hongo (sombrerillo, laminillas, pie, etc.) que en muchos casos constituyen una valiosa ayuda para la diferenciación entre dos especies próximas. Disponemos para ello de un estuche con un juego muy completo de dichos reactivos y os mostraremos las técnicas de su aplicación.

Para las clases teóricas, contamos con el ofrecimiento por parte de don Manuel Eléxpuru, de un local perfectamente adecuado para el cursillo elemental de Micología que esperamos ofreceros en breve. Muchas gracias también al Sr. Eléxpuru por su amable ofrecimiento. Asimismo, agradecemos muy cordialmente al Colegio de Farmacéuticos de Madrid en la persona de su Presidente, su ofrecimiento de un magnífico local que podremos utilizar con dichos fines.

Ante la imposibilidad de acudir diariamente a nuestro local social (todos tenemos obligaciones laborales que cumplir), hemos pensado que, dado que los días más apropiados para salir al campo en busca de setas son el sábado y domingo, serán los lunes los que podremos dedicar al estudio y clasificación de las setas que todos recojamos, y para ello (sin haber contado con nuestras respectivas), estaremos a vuestra disposición, los lunes a partir de las 7 de la tarde en el local social.

Estamos seguros de que la aportación de setas será tan numerosa en especies y de tal calidad, que necesitaremos del concurso de muchos de vosotros para llevar a buen fin la clasificación. En cuanto a los consejos gastronómicos contamos con la colaboración de un “setolari” (vascote él), que frente al fogón dicen que hace verdaderas maravillas.

Es también nuestro deseo organizar excursiones por los alrededores de Madrid, en las que los que ya poseen unos conocimientos micológicos más amplios, transmitirán a los novatos su ” ciencia” en beneficio de todos.

Para terminar, creemos que será acogida con satisfacción la decisión de esta Junta de establecer una correspondencia con otras sociedades micológicas españolas, sociedades culturales con una sección de Micología, así como con los Departamentos de Botánica de las distintas Universidades, lo que redundará en beneficio de todos nosotros , ya que esto no se permitirá contar con su asesoramiento e n las distintas provincias, pues bastará ser socio de una de ellas para automáticamente pertenecer sin otro requisito a las demás.

“Muchas gracias por vuestra futura colaboración”.

La primera Junta Directiva 

Dr. Álvaro Zugaza Bilbao primer presidente de la Sociedad

Presidente: Álvaro Zugaza Bilbao

Vicepresidente: Francisco de Diego Calonge

Secretario: José Manuel Felter García

Tesorero: José Luis Vallejo Herranz

Vocal 1º: Gabriel Moreno Horcajada

Vocal 2º: Margarita de la Torre

Vocal 3º: Ángeles Navarrete Varela

Vocal 4º: Isabel Barroso Felter

Vocal 5º: Diego Sebastián de Erice

Vocal 6º: Francisco Ferrándiz García

Vocal 7º: Francisco Felter García

Vocal 8º: José Roberes Álvarez

Vocal 9º: Mariano García Rollán

Vocal 10º: José Antonio Matji Tuduri

Dr. Álvaro Zugaza Bilbao al fondo, junto con Gabriel Moreno, primer plano, actual Presidente de la Sociedad

En esta primera junta estaban el presidente fundador, Álvaro Zugaza Bilbao, el vicepresidente Francisco De Diego Calonge, que más tarde sería el segundo presidente, autor de numerosos trabajos y publicaciones, Gabriel Moreno que se convertiría en el tercer presidente, con también numerosos trabajos, artículos y todo tipo de publicaciones, y el vocal 9, Mariano García Rollán importante botánico y micólogo.

 

Al Dr. Álvaro Zugaza, le han dedicado varias nuevas especies, entre las que quizás Lactarius zugazae es la más conocida.

El Local Social en 1979 estaba en el Instituto Botánico A, J. Cavanilles C. S. I. C.· Jardín Botánico de Madrid, Calle de Moyano 1, Madrid.

En 1980, el Boletín cambia a un formato de imprenta, con índice en inglés y en español.

En 1985 se aprueba en Asamblea por unanimidad, el cambio del nombre de la sociedad a “Sociedad Micológica de Madrid”.

En 1992, se nombra en Asamblea, presidente a Francisco De Diego Calonge y presidente de honor a Álvaro Zugaza.

El vigesimoquinto aniversario

En el Boletín de 2000, siendo el 25 aniversario de la publicación del primer boletín, de la fundación formal de la Sociedad, se publica una carta del Presidente Dr. Calonge con fecha 21 de agosto de 2000, a los socios que decía:

Dr. Francisco de Diego Calonge , segundo Presidente de la Sociedad
Dr. Francisco de Diego Calonge, segundo Presidente de la Sociedad

“Queridos amigos / amigas:

Han transcurrido ya 25 años desde la publicación de aquella simpática carta del entonces Presidente, Dr. Álvaro Zugaza Bilbao, en el primer volumen de nuestro Boletín, dirigida a todos los socios.

En este tiempo hemos cambiado de formato el Boletín en tres ocasiones. Desde aquellos primeros cuatro volúmenes, cuyas dimensiones eran 31,5 x 21,5 cm, realizados en multicopista por nosotros mismos, incluso poniendo dinero de nuestro bolsillo (como seguro que recordará Enrique Álvarez Torija), y con las hojas reunidas mediante grapas, para pasar después, en 1980,con la publicación del volumen 5, al formato más reducido, de 22,5 x 15.5 cm, ya realizado en imprenta y con fotos en blanco y negro;

con una ligera mejora a partir del vol. 11, en 1986 (que curiosamente se editó en dos tomos, a modo de ensayo, pero que después comprobamos que era inviable), plastificando las cubiertas e indicando en la cantonera el título, volumen y año de publicación, hasta llegar a la forma que ahora presentamos, con este volumen 25. De nuevo aumentamos el tamaño a 27,5 x 19,5 cm, que se sitúa en una posición intermedia entre las dimensiones anteriores, el texto viene escrito a dos columnas, que facilita la lectura, y se mejora notablemente la calidad de papel, la calidad fotográfica y la edición en general. Con ello, nos situamos en vanguardia de las modernas revistas de micología de nuestro entorno.

Muchas otras cosas han cambiado en estos últimos 25 años. Caras nuevas, estilos y necesidades nuevos. Pienso que ha llegado la hora de la renovación, por aquello de, “renovarse o morir”.

Yo he sido miembro fundador y Vicepresidente de la Sociedad hasta 1992, desde entonces soy Presidente y siempre he dedicado una gran parte de mi vida, en pensamiento y trabajo, a tratar de mejorar y dar prestigio a nuestra Sociedad. Los que me conocéis lo sabéis muy bien. Pero llegado este momento, creo que lo mejor es que savia y gente nuevas tome las riendas de la Sociedad.

Como ya se expuso en la última Asamblea General Ordinaria, a medio plazo va a ser imprescindible disponer de una sede social propia, para no tener que estar supeditados a situaciones políticas o sociales cambiantes, ni depender del voluntarismo más o menos generoso de amigos o personas que también están sometidos a la temporalidad de sus cargos.

Por ello se han incrementado las cuotas, después de su aprobación en la Asamblea General pasada, y, en fin, espero que comprendáis la realidad actual, aportéis vuestras ideas, sugerencias y colaboración, para que nuestra Sociedad, que se inició hace 28 años y ya se ha “puesto de largo”, a base de cariño y ayuda continúe superándose en todos los aspectos.

Yo intentaré poner todo lo que pueda de mi parte, como de costumbre, aunque durante los dos próximos años estaré alejado geográficamente, debido a mi estancia en América, pero con mi pensamiento en España siempre. Durante ese periodo el Dr. Gabriel Moreno ocupará mi lugar:

No es una despedida todavía, pues estaré en Madrid hasta fin de año, con lo cual espero veros por la Sociedad durante el otoño.

Sin más, recibid un fuerte abrazo de mi parte”.

En la Asamblea de 2003, se somete a la aprobación del acuerdo de la Junta con la Facultad de Farmacia, para realizar en sus instalaciones nuestras actividades, que no es posible seguir en el Jardín Botánico. El acuerdo se aprueba. También se aprueba iniciar trámites para que nuestra Sociedad sea de Utilidad Pública.

El 30 de diciembre de 2005, se firmó el Convenio con Madrid-Salud, por el La Sociedad se compromete dar el servicio gratuito de identificación de setas tóxicas o comestibles, en el edificio de Madrid-Salud de la calle Emigrantes, abierto a cualquier ciudadano que vaya con sus recolectas. Esta identificación se realizará en otoño, con un horario y calendario, así como unas normas disponibles en nuestra web y a disposición de Madrid-Salud. También dispondremos de su salón de actos para impartir cursos.

El Presidente Calonge se despide

En el boletín 32 de 2008, están las cartas de despedida como Presidente de Calonge con fecha julio de 2008 y de presentación como nuevo Presidente de Gabriel Moreno

Calonge se despide su presidencia con la siguiente carta:

A modo de despedida 

El pasado día 26 de enero, cumplí mis primeros 70 años, y con ese motivo recibí notificación oficial de la jubilación en el trabajo como funcionario del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, durante los últimos 43 años.

Ese hecho me hizo reflexionar sobre mi vida en general y muy particularmente sobre mi papel como Presidente de la Sociedad Micológica de Madrid. Al final, decidí que era un buen momento para dejar el camino libre a gente más joven que yo, para que tomara las riendas de esta Sociedad a la que yo tanto quiero y deseo todo lo mejor.

Un breve resumen de mi dedicación a la Sociedad Micológica de Madrid, no está de más, para recordar a los mayores lo que fuimos capaces de hacer y a los jóvenes las dificultades y alegrías que toda asociación de este cargo puede llevar consigo.

Nuestra Sociedad se inició el otoño de 1972, cuando un buen día pasó a visitarme, a la Facultad de Farmacia de Madrid, lugar donde yo trabajaba entonces, el Dr. Álvaro Zugaza Bilbao. El Dr. Zugaza me impactó, desde el primer momento de nuestro encuentro, por su sabiduría, inteligencia, simpatía y, sobre todo, por sus enormes valores humanos y personales. A los pocos minutos de nuestra conversación, me sorprendió, proponiéndome la organización de la Primera Exposición de Hongos de Madrid. Aquel otoño estaba siendo muy lluvioso en Madrid y resto de España, por lo que había setas por doquier. No obstante, eso era para mí un reto desconocido, puesto que nunca lo había realizado antes. No importó, su entusiasmo superó todas las posibles barreras o impedimentos; así, del 1-5 de noviembre de 1972 se desarrolló la Primera Exposición de Hongos de Madrid, en el Instituto de Óptica del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, cuyo Director de entonces, Dr. D. Lorenzo Plaza, era buen amigo del Dr. Zugaza. El mencionado Instituto de Óptica estaba situado céntricamente, en la calle de Serrano 121. La Exposición contó con la colaboración de Antibióticos S.A.

Aquel acontecimiento fue un éxito total, gracias, principalmente, a la iniciativa y experiencia del Dr. Zugaza. Poco después se iniciaron los trámites para la creación de lo que sería la actual Sociedad, entonces denominada Sociedad Micológica Castellana, hecho que sucedió en 1975.

La primera Junta Directiva estaba formada por Álvaro Zugaza (Presidente), Francisco de Diego Calonge (Vicepresidente), José Manuel Feltrer (Secretario), José Luis Vallejo (Tesorero) y los siguientes Vocales: Gabriel Moreno, Margarita de la Torre, Ángeles Navarrete, Isabel Barroso, Diego Sebastián de Erice, Francisco Ferrándiz, Francisco Feltrer, José Roberes, Mariano García Rollán y José Antonio Matji, y la sede primera fue el domicilio del Dr. Zugaza, para pasar, más tarde, a la calle Hermosilla, 97-2º, piso propiedad de José Antonio Matji.

El Dr. Zugaza continuó como Presidente hasta 1991, año en el que cumplió 80 años y decidió dejarlo, pasando a Presidente Francisco de Diego Calonge. La sede hubo que cambiarla, al tener que dejar el piso de la calle Hermosilla. Hacia 1980, siendo yo Director del Real Jardín Botánico, se trasladó la sede a este recinto, en el que aún se mantiene. Las siguientes exposiciones de hongos se han realizado en el Real Jardín Botánico y Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense. La falta de espacio en el Jardín Botánico nos obligó a buscar otro destino para guardar libros y demás enseres de la Sociedad. Gracias a la sugerencia de nuestra amiga y consocia, Montserrat Fortuny y a la excelente predisposición de D. Alberto Herranz, Director del Laboratorio de Madrid-Salud y de la Junta Directiva de esta Institución Municipal, integrada por los señores: D. José Manuel Torrecilla, D. Antonio Prieto y Doña Pilar Felip, se ha conseguido que nos presten un lugar estupendo, para poder cumplir con las actividades de la Sociedad, en la calle Emigrantes nº 20.

            Por otro lado, es para mí una grata obligación, testimoniar públicamente facilidades y favores y facilidades puestos a nuestra disposición, por parte del Dr. D. Benito del Castillo, Decano de la Facultad de Farmacia de la   Universidad Complutense de Madrid, lugar donde tenemos las reuniones de los “lunes micológicos” y donde celebramos cada otoño la Exposición de Hongos de Madrid.

Creo que con el nombramiento del Dr. Gabriel Moreno, como nuevo Presidente de la Sociedad, el timón de la misma queda en buenas manos y navegará sin problemas.

Para terminar con este mensaje de despedida, sólo quiero añadir, que la Sociedad Micológica de Madrid ha ocupado una gran parte de mi vida, durante los 35 años de su existencia; en los que he tenido infinitas alegrías y he conocido a mucha gente maravillosa que me ha hecho sentir feliz.

Mi nombramiento como Presidente de Honor de la Sociedad ha colmado todos mis deseos.

¡Muchas gracias amigos!”

Gabriel Moreno inicia su presidencia con la siguiente carta:

A modo de Presentación de

En 1975 se creó la primera Junta Directiva de la Sociedad Micológica Castellana hoy Sociedad Micológica de Madrid, en esos tiempos fui elegido vocal de dicha Sociedad con el número 5 de Socio en activo y que en la actualidad mantengo.

Desde ese momento nos pusimos a trabajar por nuestra Sociedad, colaborando en todo momento con los dos Presidentes anteriores, Dr. Álvaro Zugaza Bilbao y Dr. Francisco de Diego Calonge, en distintos cargos en la Junta Directiva de la Sociedad y aprendiendo continuamente, no solamente en lo científico sino también en lo humano y personal. Ambas facetas son importantes en una Sociedad cuyos objetivos finales son muy variados, entre los que enumeramos los siguientes:

  • Educación ambiental y el respeto a la naturaleza
  • El conocimiento de las setas comestibles y venenosas para evitar intoxicaciones
  • El desarrollo del conocimiento de la micobiota del país y su enorme diversidad
  • La educación micológica en varios aspectos (exposiciones micológicas, cursos de iniciación a la Micología, elaboración de listas rojas de hongos de nuestra comunidad y la publicación de libros variados y una revista que sean las señas de identidad de la labor de nuestra Sociedad).

En estos puntos, tan necesarios todos ellos, quiero matizar la importancia que tiene la Sociedad como vehículo para entender la importancia de los hongos en la salubridad de nuestros campos y bosques. El interés de las “setas” y de los hongos micorrizógenos para nuestros bosques. La necesidad de una recolección cuidadosa y sostenible en el tiempo, y la educación para que se efectúe de forma razonada. Debemos evitar ver rastrillados nuestros montes, por la recogida exagerada de unas setas, eliminando innecesariamente las otras, en general no comestibles. ¿Quién no ha visto pinares llenos de setas arrancadas “cadáveres” por recoger los nízcalos, aunque muchas veces sean los más pequeños los que se persiguen? No solo contribuimos a romper el equilibrio biológico, al evitar la maduración de otras especies tan necesarias para el bosque, y que dejamos sobre el pinar como cadáveres testigos de nuestra fechoría, sino que además recogemos nízcalos sin desarrollarse completamente, de pocos cm de diámetro, con una pérdida innecesaria del recurso.

Nuestro país (incluyendo Portugal) manifiesta la mayor diversidad fúngica en Europa, conocemos 9867 especies de hongos [TELLERÍA, M.T. (2002). – Riqueza fúngica de la Península Ibérica e Islas Baleares. El proyecto “Flora micológica ibérica”. Pp: 153-160. In: Pineda, F.D., J.M. de Miguel, M.A. Casado & J. Montalvo (eds.). La diversidad biológica en España. Ed. Prentice Hall.], pero posiblemente solo represente el 25 % del total, lo que estimaría nuestra micobiota en 40000 especies [HEYKOOP, M., E. LLARANDI & G. MORENO (2003). Current state and future prospects of Spanish micobiota knowledge. Recent. Res. Devel. Mycol. 1: 45-72]. Aplicando estos criterios en Basidiomycota tenemos catalogados 4512 especies, quizá lleguemos a 16000 especies. Posiblemente encontremos pronto una seta que podamos dedicar al Dr. Calonge al igual que el Lactarius zugazae, tan abundante en nuestros encinares, que conmemora el nombre de nuestro primer Presidente. Pero lo importante no son los nombres, estos al fin y al cabo son un invento humano, las especies están en nuestros bosques y muy posiblemente sean fuente de nuevas moléculas o principios activos, que descubran otros investigadores para beneficio de la humanidad. Los avances en el campo de la Farmacia y la Medicina no han hecho más que empezar, se “lucha” contra las enfermedades desde todos los frentes y la Micología es una buena fuente de próximos recursos terapéuticos.

Vamos a llevar las publicaciones de la Sociedad, Guías Micológicas y nuestro Boletín a las más amplias metas. El Boletín ya aparece reflejado en publicaciones internacionales y se intercambia con las más prestigiosas publicaciones extranjeras en Micología de Alemania, Austria, Bélgica, Francia, Holanda, Italia, Portugal, USA, etc. Sin embargo, la actual política científica nacional no contribuye a valorar las publicaciones españolas y da más importancia a las publicaciones en revistas extranjeras, valora un índice de impacto, muchas veces subjetivo. Me hago la siguiente reflexión ¿Por qué se valora más la descripción de una nueva especie para la ciencia publicada en una revista extranjera que en nuestro boletín, incluso si el idioma elegido en nuestra revista es el inglés? Se debería meditar sobre ello y valorar lo que se describe, es decir el trabajo en cuestión y no simplemente el subjetivo índice de impacto. Nuestro propósito es hacer que nuestra revista alcance cotas mayores en la micología nacional e internacional. Sin la pérdida de su labor de difusión y divulgación entre los socios.

Una labor a realizar es obtener un local social propio, para albergar la importante biblioteca de la Sociedad, donde pongamos nuestras cosas ordenadas (microscopio, reactivos, boletines, guías, etc.), y donde podamos reunirnos el día que queramos. Debemos seguir ahorrando, y quizá con el reajuste de nuestra economía y la actual bajada de precios, podamos aspirar a tenerlo a corto o medio plazo. Animo a aquellas personas, que tengan la posibilidad de donar a nuestra Sociedad, un posible local o inmueble, lo hagan con plena libertad, con la confianza que contribuirá a una causa justa y popular.

No quiero extenderme más, simplemente gracias a todos los socios de nuestra Sociedad por confiar en mi persona. Intentaré hacer lo mejor posible mis funciones y estaré abierto a cualquier sugerencia”.

En la asamblea de 2023, varios socios piden estudiar la posibilidad de tener los boletines en formato digital. Como consecuencia de ello se aprueba trabajar en una plataforma digital para soportarlo. En la asamblea de 2025 se presenta una nueva web para el acceso de los socios a los boletines digitalizados.

Podemos decir, que esta es la historia de estos primeros 50 años de nuestra Sociedad. Y la historia sigue su curso como vemos en este resumido esquema.