Frágiles, bellas, deliciosas y, a veces, muy peligrosas, las setas son capaces de proporcionar tanto los más refinados placeres gastronómicos como los más letales sufrimientos. Con la entrada del otoño y la caída de las primeras lluvias, son muchos los aficionados que se acercan al campo y a la montaña para recoger setas. Esta actividad recolectora no está exenta de graves riesgos sanitarios. Cada año, en España, alrededor de 300 personas sufren una intoxicación por el consumo de setas, que en algunos casos produce el fallecimiento de los afectados.
Por lo tanto, a la hora de realizar esta práctica es necesario seguir una serie de recomendaciones.
Si no la conoce no la coma.
Para comer una seta hay que identificarla botánicamente de forma fehaciente.
No haga caso a los tradicionales métodos como, por ejemplo:
Si se pela, se puede comer. Falso
Las setas venenosas empañan una cuchara de plata. Falso
Todas las setas que crecen en la madera son comestibles. Falso
Las setas que comen otros animales son inocuas para el ser humano. Falso
Todas las setas que crecen en prados y pastos son comestibles. Falso
Todas las setas blancas son comestibles. Falso
Las setas venenosas pierden su toxicidad cocinándolas previamente o secándolas. Falso
……………….
y otras muchas afirmaciones populares sin ninguna base científica
Y …, al igual que con los métodos tradicionales, no se base en las identificaciones con aplicaciones (¡¿inteligencia artificial?!) si no tiene conocimientos en Micología
¡Ponga cuidado en dónde, qué y cómo recolecta!
No recolecte ni consuma setas que estén cerca de centrales nucleares, carreteras, en jardines públicos, próximas a minas, fundiciones, incineradoras, aeropuertos, etc. El contenido de metales pesados nocivos para la salud (plomo, mercurio y cadmio) aumenta en estas situaciones
No recolecte setas que estén viejas y verifique si están parasitadas por gusanos
Compruebe a su llegada a casa uno por uno todos los ejemplares. Deseche los trozos sueltos
No emplee bolsas de plástico para recolectar las setas. Se le ensuciarán y fermentarán. Lo ideal es la clásica cesta
Cuide y sea respetuoso con el entorno donde vaya a recolectar
No patear o destruir las setas que desconozca
No utilice rastrillos para recolectar. Es una auténtica salvajada ecológica
No recolecte más de lo que sea capaz de consumir
En un entorno natural conviven fauna doméstica y salvaje que es necesario respetar. Mantenga distancia de seguridad y respete el entorno natural
Prepárese adecuadamente en sus salidas
No salga cuando se espere mal tiempo y haga seguimiento de la situación meteorológica
Lleve agua y algo de comida
Informe a familia y amigos de la zona donde estará
Sea consciente de su forma física
A pesar de ser una actividad que concentra la mirada en el suelo, es muy importante tomar puntos de referencia en el entorno; caminos, barrancos, lugar en el que se ha estacionado el vehículo, … No corra el riesgo de perderse
Por la tarde los días se acortan y oscurece antes. Se debe estar pendiente de la hora
Vista con colores vivos, bien calzado y móvil
Protéjase de las garrapatas; transmiten enfermedades. Use manga y pantalón largo, calzado cerrado con los pantalones dentro de los calcetines y gorra o sombrero. Una vez en casa, revise su cuerpo a fondo, especialmente: cabello, axilas, ingles, oídos, ombligo y cintura
Garrapata común - Ixodes ricinus L.
Para más información, puede consultar el manual publicado por la Sociedad
Nociones Básicas para el Conocimiento y la Recogida de Setas