Autor o coautor de 35 especies nuevas: Mycena querciphila, Mycena gilvipes, Mycena scirpicola, Mycena rubescens, Inocybe subtrivialis, Phaeomarasmius gypsophilus, Mycena roseoquercina, Tubariomyces inexpectatus, Mycena olivaceoflava, Mycena rubidofusca, Mycena vicina, Mycena hepatica, Mycena conicoalba, Inocybe lavandulochlora, Chrysomycena dunicola, Gymnopus castaneus, Psathyrella ornatispora, Psathyrella lutulenta, Mycena pinophila, Psathyrella albofloccosa, Arrhenia eburnea, Ophiostoma sejunctum, Proceropycnis pinicola, Gymnopus sphaerosporus, Mycena laurisilvae, Mycena fragosa, Mycena calongei, Mycena subfragosa, Mycena morenoi, Mycena laurivora, Mycena atlantica, Mycena eucalypticola, Mycena melanovelis, Mycena viridivelata, Mycena serendipia
He dedicado más de 30 años al estudio de la taxonomía clásica y molecular de hongos, con un enfoque principal en el orden Agaricales. No obstante, también he trabajado en otros grupos tan diferentes como los Helotiales, Ophiostomatales o Atractiellales, durante mi paso por en el Centro Nacional de Biotecnología y el Centro de Ciencias Medioambientales del CSIC.
A lo largo de todo este tiempo, he tenido un interés especial en el género Mycena, motivado tanto por la belleza de sus características macro y microscópicas como por el privilegio de haber iniciado mi carrera junto al Dr. Rudolph Arnold Maas Geesteranus. A él le debemos la colosal revisión del género Mycena en el hemisferio norte y la clasificación actual del género.
Esta pasión me llevó a iniciar mi tesis doctoral en el estudio del género en la Península Ibérica con incursiones en distintos archipiélagos de la región Macaronésica, bajo la dirección de los Doctores F. Esteve-Raventós y M. Heykoop, quienes fueron mis maestros en mis inicios en esta disciplina